Tenía ganas de hacer un tiramisú, pero no algo tradicional, sino algo un poco más novedoso y el resultado fue muy rico (o eso me dijeron todos).
INGREDIENTES (Bizcocho de 40x25):
Bizcocho:
4 claras y 3 yemas.
100g de azúcar glasé.
80g de harina de repostería.
20g de cacao en polvo.
1 cda rasa de mantequilla o margarina.
1 cdta de levadura química (Royal).
Crema de tiramisú:
2 huevos L o XL.
200g de mascarpone.
100g de azúcar glasé.
1 cda. de Amaretto (yo uso Baileys).
Almíbar:
100g de azúcar.
3/4 taza de café.
Un buen chorro de Amaretto o Baileys.
Cacao en polvo para decorar.
ELABORACIÓN:
Bizcocho:
Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Cuando estén casi montadas agregar el azúcar y terminar de subirlas.
En un bol batir las yemas con el azúcar hasta que blanqueen, y agregar la mantequilla a temperatura ambiente.
Mezclar la levadura, la harina y el cacao y tamizarlo sobre las yemas. Unirlo todo bien hasta que quede homogéneo.
Agregar las claras y mezclar con movimientos envolventes. Hornear la masa extendida sobre una bandeja de horno con papel vegetal unos 10-15 minutos a 170º.
Al sacarlo del horno, enrollarlo sobre el papel vegetal o sobre un trapo y dejar reposar 10 minutos mientras se hace la crema.
Crema:
Separar las claras de las yemas y montar las primeras a punto de nieve con una pizca de sal y 30g de azúcar (reservar). Después, poner a calentar en una cazuela ancha y baja un poco de agua (que no llegue a hervir).
Batir las yemas con el resto del azúcar y cuando empiecen a espumar, llevar el bol al agua (baño maría) y batir hasta que doblen. Añadir tambien el licor e integrarlo.
Hecho esto, sacar el bol del agua y añadir el mascarpone (mejor previamente batido, aunque no pasa nada) a temperatura ambiente e integrarlo con las varillas.
Por último, cuando todo esté templado, agregar las claras con movimientos envolventes.
Almíbar:
Poner en un cazo el azúcar, un chorrito de agua, el café y un chorrito de licor hasta que burbujee (no dejar pasar mucho tiempo).
Montaje:
Desenrollar el bizcocho y untarlo bien con el almíbar. Rellenar con la crema y enrollarlo de nuevo. Decorar la superficie con cacao en polvo.